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Via Viento Sur

«Amazon toma demasiado y devuelve muy poco. Es hora de hacer que Amazon pague»

Esas son las palabras de una coalición mundial de trabajadoras y trabajadores de almacenes de Amazon, sindicalistas, activistas por la justicia climática y otras personas que han organizado protestas en todo el mundo este Black Friday para desafiar las prácticas explotadoras y antidemocráticas de uno de los imperios corporativos más poderosos de la humanidad, encabezado por la persona más rica de la historia.

Según un nuevo informe de Business Insider, la coalición Make Amazon Pay ha planificado acciones de Black Friday en 15 países: Brasil, México, EE UU, Reino Unido, España, Francia, Bélgica, Alemania, Luxemburgo, Italia, Polonia, India, Bangladesh, Filipinas y Australia.

Las y los trabajadores de varios centros logísticos en Alemania están involucrados en una huelga de tres días destinada a perturbar las rentables ventas navideñas de Amazon durante el período más activo de la industria minorista, informó Euronews el viernes 27 de noviembre.

Mientras tanto, Business Insider informó de que trabajadores de Bangladesh se manifestaron frente a una instalación de Amazon en Dhaka.

Además de las protestas laborales, el economista de izquierda Yanis Varoufakis pidió a las y los consumidores que participen en un boicot del Black Friday a Amazon, que describió como «una gigantesca máquina de manipulación del comportamiento», señalando la relación entre sus servicios de gestión de datos, algoritmos y formulación de políticas.

“Al boicotear a Amazon, sumarás tu fuerza a una coalición internacional de trabajadoras y trabajadores y activistas», dijo en un video compartido en línea el jueves. «Amazon no es una mera empresa. No es meramente una megaempresa monopolista. Es mucho más y mucho peor que eso. Es el pilar de un nuevo tecno-feudalismo».

La pandemia covid-19, en particular, «ha revelado hasta qué punto Amazon coloca las ganancias por delante de las y los trabajadores, la sociedad y nuestro planeta», señaló la coalición Make Amazon Pay en su sitio web, en el que hay un llamamiento a donaciones para la caja de resistencia.

La riqueza del multimillonario dueño de Amazon, Jeff Bezos, cuya fortuna personal batió récords superando los 200 mil millones de dólares en agosto de 2020, y también la de otros ejecutivos corporativos súper ricos se ha disparado durante la crisis del coronavirus. Eso en el momento en que, a finales de mayo, las y los empleados de Amazon sufrían  la supresión de su prima de riesgo de corta duración, a pesar de que estos trabajadores esenciales han continuado trabajando con gran riesgo para su propia salud.

En vísperas de la fiebre del Black Friday, las y los defensores de los derechos humanos de Amnistía Internacional publicaron el jueves un informe que detalla la «relación de confrontación de Amazon con los sindicatos» y su enfoque lamentable para la salud y seguridad de su plantilla.

La campaña Make Amazon Pay también señaló que la huella de carbono de Amazon «es más grande que la de dos tercios de los países del mundo», pero que en lugar de abordar cómo sus «crecientes negocios de entrega y computación en la nube están acelerando el colapso climático», la corporación ha intimidado a los trabajadores y trabajadoras que se atreven a expresar su opinión.

«Como todas las grandes corporaciones, el éxito de Amazon sería imposible sin las instituciones e infraestructuras públicas que las y los ciudadanos construyeron juntos durante generaciones», continuó el comunicado. «Pero en lugar de retribuir a las sociedades que lo ayudaron a crecer, la corporación les priva de ingresos fiscales a través de sus esfuerzos mundiales de evasión de impuestos».

En 2019, este titán de la tecnología, de una riqueza de un billón de dólares «pagó solo el 1,2% de impuestos en Estados Unidos, el país en el que tiene su sede, algo más que el 0% de los dos años anteriores», según la campaña.

Un video compartido en las redes sociales por Progressive International1/, una organización de justicia global y miembro de la coalición, explica cómo Amazon ha reprimido la organización sindical, amenazado a los activistas climáticos y evadido impuestos.

Como informó Business Insider el viernes 27 de noviembre, Amazon anunció el Día de Acción de Gracias que «estaba otorgando un total de 500 millones de dólares en bonos de vacaciones a sus trabajadores y trabajadoras de primera línea, lo que se traduce en 300 dólares para las y los empleados a tiempo completo y 150 dólares para las y los empleados a tiempo parcial».

«Seguramente Amazon puede hacer algo mucho mejor que esto», dijo un trabajador anónimo con sede en el Reino Unido.

El hecho es que «Jeff Bezos podría pagar un bono de 105.000 dólares a cada trabajador o trabajadora de Amazon y seguir siendo tan rico como lo era al comienzo de la pandemia», según la coalición, una alianza internacional de más de cuatro docenas de organizaciones comprometidas con la justicia social y medioambiental, incluidas UNI Global Union, Amazon Workers International, Progressive International, Oxfam, Sunrise, Tax Justice Network y Public Citizen.

Si bien «es fantástico que las y los trabajadores ganen más durante la temporada de fiestas, no es suficiente», dijo a Business Insider la secretaria general de UNI Global Union2/, Christy Hoffman . «Para demostrar que valora a su fuerza laboral, Amazon debería negociar colectivamente los salarios y las condiciones con las y los trabajadores en el conjunto de sus instalaciones, en lugar de hacer gestos unilaterales de agradecimiento una sola vez».

Antes del día mundial de acción del viernes contra el gigante del comercio electrónico, la campaña emitió una lista de demandas comunes, todas las cuales buscan «Hacer que Amazon pague». Eso significa “pagar a sus trabajadores de manera justa, pagar por su impacto en el medio ambiente y pagar sus impuestos «.

La campaña está luchando por una mejor remuneración para las y los trabajadores de Amazon, «proporcionada con la creciente riqueza de la corporación, incluyendo el pago por condiciones de trabajo peligrosas y el pago de primas en las horas pico», así como mejores condiciones de trabajo y mejoras como la licencia por enfermedad pagada «para que ningún trabajador tenga que elegir entre su salud o su trabajo «.

La coalición también busca proteger los derechos de las y los trabajadores de Amazon a organizarse, así como los derechos de los sindicatos para promover los intereses de las y los empleados, sin temor a la vigilancia y represalias, en todas las cadenas de suministro de la empresa.

Además, la campaña está presionando para que Amazon se comprometa con cero emisiones para 2030 y elimine «el abuso fiscal a través de la transferencia de ganancias, lagunas jurídicas y el uso de paraísos fiscales». Formula también otras demandas para salvaguardar los datos de las y los consumidores.

«Amazon no está sola en estas malas prácticas», reconoció la coalición en su declaración de campaña, «pero se encuentra en el corazón de un sistema fallido que impulsa la desigualdad, el colapso climático y la decadencia democrática que marca nuestra era».

27/11/2020

Fuente: Al’Encontre: «Faire payer Amazon»: une initiative internationale prise à l’occasion du «Black Friday»

Traducción: Faustino Eguberri para viento sur

Notas:

1/    “Internacional progresista”: en diciembre de 2018, el movimiento por la Democracia en Europa (Democracy in Europe Movement, DiEM25) y el Instituto Sanders lanzaron un llamamiento al reagrupamiento de todas las fuerzas progresistas.

2/    UNI Global Union es una federación sindical internacoinal, nacida el 1 de enero de 2000, con la fusión de cuatro antiguas federaciones sindicales internacionales: la FIET, la IC, la IGF y la MEI (red. A l´encontre).

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