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Hoy 2 de junio del 2021, fue un día muy triste. Falleció nuestro camarada, compañero y
hermano de lucha Tito Prado Effio víctima del covid 19 y también del manejo burocrático,
la improvisación y la falta de una estrategia para combatir la pandemia. Su fortaleza física
sucumbió ante la letalidad del virus, después de casi un mes de estar en Unidad de
Cuidados Intensivos del hospital Loayza. Un paro cardiaco puso fin a una vida que vamos
extrañar por mucho tiempo.

Para los revolucionarios por el socialismo internacionalista, es un golpe duro la pérdida de
un compañero tan valioso como Tito, por su nivel de compromiso y consecuencia, pero
también es una pérdida como padre, amigo y hermano. Este texto tiene la intención de dar
a conocer con una breve reseña de quien fue Tito Prado.

Su militancia política en la izquierda comenzó a forjarse en la Universidad Nacional de
Ingeniería (UNI) donde estudió Arquitectura, corrían los fines de los años 60 una década de
convulsión política en el país, y de fuerte movilización estudiantil.

Fue uno de los impulsores de la campaña internacional de solidaridad y de rechazo a la
Pena de muerte que el gobierno de Belaunde quería para Hugo Blanco, quien terminó
preso en la isla penal de “El Frontón”. Y a quien asistía puntualmente los fines de semana.
Lograr la unidad de los trabajadores, preservando su independencia política de clase, fue
uno de sus objetivos. Fue, con el PST (Partido Socialista de los trabajadores) y otras
corrientes trotskistas, pensamiento al que adhirió desde muy joven, uno de los impulsores
en la construcción del Frente Obrero Campesino Estudiantil y Popular (FOCEP) cuya
consigna central fue “Sin Patrones ni generales”, el FOCEP se convirtió, en la década de los
70, en la primera fuerza política de izquierda con influencia de masas, llegando con 12
representantes a la Asamblea Constituyente de 1979, entre ellos Hugo Blanco, Ricardo
Napurí, Enrique Fernández, Magda Benavides, convocada por la dictadura militar de
entonces.

Militante internacionalista siempre atento al movimiento de masas del entorno
latinoamericano y del panorama mundial, del que en las reuniones hablaba con mucha
fluidez convencido y para convencer de que los pueblos confrontan a un enemigo común:
el imperialismo y que para combatirlo y lograr nuestra liberación, es necesario y
fundamental la construcción de una herramienta política independiente de los partidos
del régimen, articulados a un reagrupamiento internacional con carácter antiimperialista y
anticapitalista, en la perspectiva de construir una patria socialista y conquistar una
Latinoamérica Independiente. En esa línea de pensamiento y acción, pasó a ser parte en la
construcción de la IV Internacional que se originó en el Secretariado Unificado.
Tito fue un militante íntegro y apasionado, su internacionalismo lo llevó a militar en
España en la conducción de la UIT junto a los compañeros del Partido Obrero
Revolucionario (POR), estuvo en Argentina y muchas veces en Brasil y otros países al lado
de nuestros camaradas, siempre aportando desde su experiencia política, acumulando
conocimientos y vivencias que luego las volcaría en la construcción de SUMATE corriente
anticapitalista y de NUEVO PERU del que fue uno de los fundadores.

En España conoció a Mercedes con quien tuvo dos hijos, su temprana muerte dejó en
manos de Tito, toda la responsabilidad del cuidado, la formación y la educación de los
niños sin que esto afectara su militancia revolucionaria porque Tito, supo encontrar un
equilibrio entre el cuidado de los hijos, el trabajo y la militancia.

Lamentablemente todo tiene un final y en este caso muy triste. Cincuenta años de
militancia consecuente e ininterrumpida, llegan a su fin de modo trágico, en un momento
en que la coyuntura electoral, signada por la polarización entre el pueblo que lucha por el
cambio y los grupos de poder que pretenden continuar depredando el país, abre las
posibilidades para incorporar a nuevos compañeros a la militancia activa y fortalecer el
partido.

Quienes conocimos a Tito lo recordaremos como un gran amigo, como un compañero
solidario, como un camarada apasionado que defendía sus posiciones con mucha firmeza
aún en minoría. Como un maestro haciendo docencia política. Como un constructor,
militante revolucionario e internacionalista.

Su ausencia se hará sentir por mucho tiempo en los Coloquios de los viernes del que fue un
gran animador, en las reuniones de coordinación, en las bases provinciales, en el día a día,
en fin, todo espacio donde él tuvo presencia.

Tito se fue, pero nos deja un legado en torno al cual debemos continuar la lucha política
que será el mejor homenaje para preservar su memoria.

Desde SÚMATE expresamos nuestra condolencia a la mamá y familiares de Tito y en
particular nuestra solidaridad con Marcelo y Cristina dos jóvenes que supieron soportar
con firmeza la partida de su padre.

Nuestro agradecimiento también a todos los compañeros de todas partes del Perú y
exterior que inundaron nuestros correos y what sapp con mensajes de solidaridad.

HASTA EL SOCIALISMO SIEMPRE, COMPAÑERO Y HERMANO TITO PRADO!

DIRECCION NACIONAL “SÚMATE” CORRIENTE INTERNA DEL
“NUEVO PERÚ”

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