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El grupo de Abimael Guzmán, Sendero Luminoso (SL), le hizo daño al país, que desde ya la comisión de la verdad ha descrito: sendero asesinó a dirigente populares, líderes políticos, llevó por un mal camino a miles de voluntades de la vanguardia. La muerte de Abimael Guzmán cierra una etapa en el marco de lo que fue su derrota política e ideológica, derrota que fortaleció al fujimorismo y debilitó al movimiento popular; a pesar de que, el pueblo le hizo frente.

Sendero facilitó a Fujimori implementar los planes de ajuste neoliberal, plan que recorta derechos a los trabajadores y empodera a los empresarios. SL hizo de su “guerra popular” su estrategia permanente, liquidando a una vanguardia importante del movimiento obrero y popular. Y permitiendo la represión y el terruqueo sobre toda voz crítica al modelo económico neoliberal. Es necesario saber que SL consideraba a la izquierda como su enemiga, tanto con los partidos de derecha, prueba de ello es que asesinaron a muchos dirigentes del campo de la izquierda: Saul Muñoz (alcalde de IU de Huancayo), Enrique Castilla (dirigente obrero textil), Porfirio Suni (diputado nacional) y sigue la lista.

SL y la izquierda son como el agua y el aceite, imposible que se mezclen.Movadef tenía como estrategia la libertad para todos quienes están hoy presos por la implementación de una política de terror y violación de derechos humanos, es decir, en la práctica pedían libertad para Abimael Guzmán, Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos. Ellos estaban dispuestos a justificar la libertad de Fujimori y Montesinos, mientras liberan a su líder. La muerte del líder senderista se da en un marco del «terruqueo». Terruqueo que atravesó toda la coyuntura electoral, fue utilizado para infundir miedo, terror, pánico en los sectores menos informados e incluso en las clases medias altas. Esto hay que pararlo con organización.

Actualmente, el plan de la derecha peruana es al mismo estilo que sus pares en Latinoamérica. En Colombia el gobierno de Ivan Duque, terruquea a la izquierda y califica de comunista a todo pensamiento crítico. La derecha festeja la muerte del líder terrorista; no obstante, lo hace a costa de salpicar a todo dirigente social o líder político. El Congreso de la República es usado por esta derecha como un centro de operaciones para acusar de senderistas y terruquear a ministros y denunciarlos en la línea de crear las condiciones para vacar a Castillo.

Los crímenes de SL nos hace concluir que es importante, urgente y necesario la construcción de un referente político de izquierda que sea la genuina expresión de los intereses de la clase trabajadora y el pueblo. Un partido que no busque reemplazar al movimiento o haga “acciones heroicas” en nombre de ellas. Un partido con democracia interna y perspectiva socialista que acompañe al movimiento popular en su lucha cotidiana por una Nueva Constitución y los cambios que requiere nuestra patria. Somos parte de NUEVO PERÚ y convocamos a todas y todos a sumarse a este proyecto.

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